Gritemos señoras y señores, gritemos que nos pasa. Hagamos saber al que esta del otro lado del mundo, o del otro lado de nuestros ojos lo que tenemos en la cabeza en algún momento. Eso si, lo único que pido es seriedad y sinceridad. No gritemos algo que no nos pasa para alcanzar un fin que no nos merecemos. No caigamos en lo que hacen muchos.
Extraño a alguien, no viene al caso de quien hablo. Pero, es extraño, uno se siente raro. Y no estoy hablando de que se me cierra la garganta ni de que tengo "mariposas en el estómago". Uno se siente raro. A lo mejor será el setimiento de incompletud. Es dificil ponerlo en palabras, como muchas otras cosas.
Y eso es lo que quiero gritar, grito un gran silenio que no tiene nombre. Un gran silencio que es una mezcla de sentimientos y deseos.
Grito, mejor dicho grité en su momento muchas verdades. Pero, triztemente, las personas que las escuchan a veces no estan preparadas para creerlas.
Griten sus verdades, usted lector, grite lo que siente. Gritelo con la garganta, con la voz, o con los dedos, escribiendo. Yo ahora grito silencios que tambien tienen voces, susurros.
Grito que extraño, aunque los ruidos no lleguen a los oidos que quiero. Por eso grito, en este caso, con los dedos.
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domingo, 30 de diciembre de 2007
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